LOS ALUCINADOS
IV
La primera palabra al despertar
nace ya desolada.
Piensa en que quizás
vuelva el tiempo
o la urdimbre del tiempo
en el círculo atroz.
Y regrese mañana
la misma desolación que en estos días
en los que deambulo por la casa
esperando durante horas enteras una llamada tuya
donde confirmes o desdramatices
este dolor que ronda, incontenible ya
V
El ciclo se camufla
y la jornada exacta de la ruina reaparece
como el antiguo reino de los orcos.
Cuál fue la fecha, el día, el instante preciso
en el que ya no pude apaciguar
al pequeño perro azul
que volvió a devorarme
VI
Tejí una tela para cubrir tu ausencia
una mortaja para mi corazón
VII
La luz
que permite que vea las palabras que escribo
se hace ya insoportable
porque es muestra brutal de otro día que pasará
por mí.
El tiempo repetido, una vez más.
La luz que me engaña otra vez
y me hace creer que trae a la respuesta
y sin embargo, se aproxima sola
o equivocada
cuando se hace insoportable esperar ni un día más
a la mano que me salve de mí
VIII
Cuál es la diferencia entre ayer y mañana
qué piensas que cambió
qué espacio de libertad crees que nos fue asignado
pobre
niña
crédula
cuando abras la ventana y enfrentes a un espejo...
IX
nunca te entregues
ni te apartes
junto al camino nunca digas
no puedo más y aquí me quedo
J. A. GOYTISOLO
Tampoco yo sé cómo sobrevivirme.
Acaso la respuesta viene del equilibrio
que está entre el amor y el abandono
en el pliegue que divide el papel en dos partes exactas
X
Con los años
endurecí el amor
expliqué, una a una,
las razones, los puntos, los motivos
que volvían mi cabeza hacia donde tú estabas.
La conclusión desoladora mudó la forma, pero no
el dolor.
La forma del dolor
XI
Pero tú que desconoces el alucinado
estado de la espera
no puedes ir más allá
de lo que estas palabras inexactas
te traen a la memoria
LA TIERRA DIVISORIA
I
Éste es el espacio que está entre el amor y luego
La tregua que no puede interrogar un período anterior que
es ya irreconciliable
pero tampoco encuentra el cauce o la manera de empezar otro tiempo
que no te incluya ya
II
Es imposible hablar de un tiempo en el que amé
imposible nombrarlo
recuperarlo en una palabra o en un pensamiento
imposible traerlo sin que me desole